Batrachochytrium dendrobatidis es un hongo quitridio que provoca una enfermedad altamente infecciosa que afecta sólo a los anfibios y que se extiende rápidamente por todo el mundo.


Una especie recién descrita de hongo quitridio, Batrachochytrium dendrobatidis, es la responsable de la total extinción de poblaciones y especies de anfibios en todo el mundo. El grupo de los hongos quitridios es bien conocido desde hace tiempo como parásitos de plantas e invertebrados. Se encuentran en todo el mundo y en todos los medios y, particularmente, en áreas bien conservadas, ya que son muy sensibles a la contaminación. Sin embargo, la especie que afecta a los anfibios es de reciente descripción, siendo el primer caso de hongo quitridio que afecta a un vertebrado.
Las poblaciones de anfibios afectadas por esta especie de hongo (ya conocida como el "hongo asesino") generalmente desaparecen en pocos meses, siguiendo el patrón de dispersión típico de las enfermedades infecciosas. Los adultos mueren rápidamente, mientras que las larvas, que presentan infección sólo en la zona bucal, mueren más tarde, cuando la queratina (y con ella los hongos) se extiende por todo su cuerpo al completar la metamorfosis. Una vez que el hongo ha aparecido en una zona, permanece en el medio como saprófito, incluso cuando los anfibios ya han desaparecido.
La causa última de la muerte de los animales infectados aún no se conoce con seguridad, pero sí el desarrollo de la enfermedad (conocida como quitridiomicosis), que afecta a la superficie de la piel y nunca a los órganos internos. Cuando las zooesporas (esporas móviles mediante flagelos) de estos hongos entran en contacto con la piel de los anfibios se fijan, y a los pocos días se desarrollan esporangios que generan nuevas zooesporas. Los esporangios no tienen opérculo, por lo que la liberación de las zoosporas se produce mediante el desarrollo de un tubo de descarga que perfora la piel del animal infectado.
La quitridiomicosis fue detectada inicialmente hace pocos años en Australia y Centroamérica, pero hoy está ya distribuida por todo el mundo, incluyendo España.