Las enfermedades emergentes son aquéllas que han aparecido recientemente o cuyo rango de incidencia ha aumentado de forma drástica en poco tiempo. En el caso de los anfibios, son ciertos virus y hogos los causantes de estas enfermedades.


Por enfermedad emergente se entiende una enfermedad infecciosa de reciente aparición, o cuya incidencia o rango geográfico ha aumentado drásticamente.
Todos conocemos muchas enfermedades emergentes que afectan a las personas (tales como el sida, el virus del Ébola o el síndrome respiratorio agudo), pero los anfibios también tienen sus propias enfermedades emergentes que pasan desapercibidas para la gran parte de la sociedad.
Las enfermedades emergentes de los anfibios están producidas por virus y hongos específicos, extraordinariamente infecciosos y difíciles de eliminar.
La sintomatología de estas enfermedades es complicada y, aunque a veces producen hemorragias locales y úlceras en la piel, frecuentemente los animales infectados mueren sin síntomas externos evidentes. Además, los animales afectados pueden sufrir infecciones bacterianas secundarias que complican el diagnóstico de la enfermedad.
Estas enfermedades resultan fatales para los anfibios, haciendo que las poblaciones afectadas desaparezcan rápidamente. Tras la breve presencia en las zonas afectadas de decenas o cientos de animales muertos, ninguna alteración del medio hace suponer lo que ha sucedido, pero los anfibios ya no están ahí.